Un inmigrante nativo de Venezuela que fue parte del grupo de personas que estuvo recluido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador acaba de demandar a Estados Unidos.
La demanda es por $1.3 millones, pues según León Rengel no merece menos por haber sido tratado como un criminal de manera injustificada.
León es el primer exprisionero que interpone una demanda por “daños y perjuicios” que alega haber sufrido en la megacárcel salvadoreña.
Él fue uno de más de 200 hombres venezolanos que en marzo de 2025 fueron deportados de Estados Unidos hacia El Salvador.
El gobierno del presidente Donald Trump llegó a un acuerdo con este país para que los recibiera tras acusarlos de pertenecer a la organización terrorista conocida como Tren de Aragua.
“No soy ningún pandillero”
El joven de 28 años asegura que no es ni ha sido miembro del Tren de Aragua ni de ninguna otra pandilla y sostuvo que únicamente fue detenido una vez en un retén policial en Texas.
Y según él, aunque en esa oportunidad le encontraron “parafernalia de drogas”, logró probar que no era suya y solo terminó pagando una multa.
También aclaró que lo acusaron de ser delincuente por un tatuaje que tiene en su mano izquierda, el cual es artístico.
Lo que sí es un hecho, es que estuvo cuatro meses internado en el CECOT, hasta que en julio de 2025 él y sus compañeros regresaron a Venezuela tras ser liberados en un canje por ciudadanos estadounidenses que estaban presos en esa nación suramericana.
El venezolano contó a CBS News en español, que mientras estuvo en el CECOT fueron apaleados por guardias de seguridad y que no recibían cuidado ni alimentación adecuada.
Y dijo que incluso estuvo a punto de ahorcarse con la sábana que le habían dado.
La demanda de León ha sido presentada ante el Tribunal del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, que será el encargado de determinar si esta procede o no.



