Por Alondra Madrigal/MGNews
Lo que comenzó como una infracción de tránsito menor pudo haber terminado en tragedia.
Mientras patrullaba la zona, el oficial Anderson de la Patrulla de Caminos de California, notó que un conductor circulaba sin el cinturón de seguridad.
Al indicarle que se detuviera, el agente observó cómo un conductor se inclinaba rápidamente hacia atrás y escondía dos botellas de vidrio detrás del asiento.
Pero el olor a alcohol era inconfundible.En el asiento del pasajero, sobre una caja de herramientas, noto una botella de 40 onzas de Miller High Life.
En la parte trasera del vehículo, se encontraron otras dos botellas, una vacía por completo y la otra aún fría y con una pequeña cantidad de licor en su interior.
Preso bajo cargos de DUI
Tras realizarle una evaluación por sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol, el patrullero Anderson determinó que el conductor se encontraba efectivamente en estado de ebriedad.
“Gracias a la atención al detalle del oficial Anderson, se evitó un posible accidente con consecuencias fatales”, indicó el Departamento de Policía de Carreteras de California por medio de un comunicado de prensa.
“Este incidente sirve como un recordatorio de que cada parada de tráfico tiene el potencial de salvar una vida”, agregó la agencia en sus redes sociales.
“Conducir bajo la influencia es extremadamente peligroso. Hacerlo, además, sin usar el cinturón de seguridad, puede ser mortal”, concluyó…



