Por Alondra Madrigal/MGNews
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) deportaron a Wilver Cota Ortiz, de 43 años, quien era buscado por las autoridades de su país El Salvador por delitos relacionados con la trata de personas.
La deportación del centroamericano fue completada el pasado 4 de abril sin incidentes, poniendo fin a una larga serie de entradas ilegales, condenas penales y deportaciones repetidas.
La detención más reciente de Cota ocurrió el 15 de febrero de 2023, cuando agentes fronterizos lo arrestaron por reingreso ilegal al país.
En octubre de ese mismo año, el Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito de Delaware lo declaró culpable y lo sentenció a nueve meses de prisión federal.
Durante su tiempo en la cárcel, las autoridades federales descubrieron que el individuo era buscado en su país de origen por cargos de trata de personas.
Según ICE, Cota ingresó por primera vez a Estados Unidos en una fecha y lugar desconocido.
Luego fue arrestado el 9 de enero de 2010 por el Departamento de Policía de la ciudad de Dallas por agresión con arma mortal.
Un día después, ICE emitió una orden de detención inmigratoria. El 1 de abril de 2010, el Tribunal del Distrito Judicial 195° en Dallas lo condenó por dos cargos de agresión y le impuso ocho años de libertad condicional.
Nunca aprendió la lección
Posteriormente fue deportado a El Salvador el 17 de diciembre de 2010. Sin embargo, reingresó ilegalmente al país y fue arrestado nuevamente por la Patrulla Fronteriza el 6 de agosto de 2013 en Otay Mesa, California.
Se determinó que había violado la libertad condicional impuesta en Texas, por lo que fue sentenciado a dos años de prisión. Fue deportado por segunda vez el 18 de diciembre de 2015.
Con tantas deportaciones el salvadoreño no se dio por vencido, volvió a ingresar ilegalmente a Estados Unidos.

Fue arrestado en 2023 por reingreso ilegal, lo que condujo a su última condena federal y al descubrimiento de los cargos por trata de personas que enfrentaba en El Salvador.
“ICE hará todo lo posible por arrestar a quienes han huido a Estados Unidos para evadir la justicia en sus países de origen”, declaró Cammilla Wamsley, directora interina de la oficina de ICE en Seattle.
“La gravedad de estos cargos le da una importancia particular a nuestra misión”.
La deportación del traficante subraya el compromiso continuo de ICE de identificar, detener y expulsar a individuos que representan una amenaza para la seguridad pública y la justicia internacional en Estados Unidos.



