Por: Redacción MGNews
Un grupo de activistas, líderes religiosos y amigos de Rodney Taylor se congregaron frente a las Oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Atlanta para pedir la liberación del barbero de Gwinnet que se encuentra detenido desde principios de año.
Taylor permanece recluido en el Centro de Detención Stewart (SDC) en Lumpkin, en el sur de Georgia, tras su arresto a mediados de enero.

Taylor, de 46 años y con ambas piernas amputadas, ha sufrido negligencia médica prolongada y condiciones de vida inhumanas en el superpoblado centro de detención durante más de siete meses, denunciaron las organizaciones.
“La vida de Rodney pende de un hilo. ICE y CoreCivic (la empresa que opera el centro de detención niegan de forma regular y sistemática el acceso a la atención médica más básica a las personas detenidas. En Stewart, se violan los derechos de las personas, se ignoran con frecuencia las solicitudes de atención médica, se desestima abiertamente su sufrimiento y sus vidas corren peligro a diario”, dijo Amílcar Valencia, director ejecutivo de El Refugio, una de los grupos que organizó la protesta pacífica.
Según los activistas, la prolongada detención le ha pasado factura. “Continúa sufriendo negligencia médica, falta de adaptaciones para su discapacidad, aislamiento y retención de alimentos como represalia”, alertaron los grupos.
El barbero, originario de Liberia, fue detenido en enero por un arresto por robo ocurrido cuando tenía apenas 16 años y por el cual recibió un indulto total de la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Georgia.
“Rodney Taylor debe ser liberado para que pueda reunirse con su prometida y sus seres queridos. Para evitar mayores daños a nuestras comunidades inmigrantes, debemos cerrar el Centro de Detención Stewart”, declaró Valencia.
Carly Pérez Fernández, directora de comunicaciones de Detention Watch Network, pidió la liberación inmediata de Taylor.
“En los centros de detención migratoria, la privación de libertad, el aislamiento, la incertidumbre y las pésimas condiciones, incluyendo la atención médica y los servicios de salud mental inadecuados, son una combinación letal que pone vidas en peligro. Como persona con discapacidad, Rodney es particularmente vulnerable. Las personas en centros de detención migratoria lo describen como un infierno, porque lo es”, sostuvo.


