La Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador informó que, el domingo 15 de marzo finalizó con cero homicidios a escala nacional.
La agencia policial agregó que cada día que pasa sin crímenes refleja la efectividad de las acciones de seguridad implementadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele.
Casi de manera paralela a dicho anuncio, el mandatario salvadoreño afirmó lo siguiente en sus redes sociales:
“Los ‘periodistas’, activistas y personeros de las ONG pagadas por Open Society tienen ya dos días afirmando que el informe de ‘los expertos y expertas de derechos humanos’ sobre El Salvador no exige la liberación de TODOS los pandilleros detenidos desde que inició el Régimen de Excepción, pero sí lo exigen, y múltiples veces”, aseveró Bukele.
El presidente expuso los documentos en los que según él queda en evidencia de cuando tales grupos afirman que el 100% de las detenciones son arbitrarias, todo Estado estaría obligado automáticamente a liberar a todos los detenidos.
“Nadie, y menos alguien que dice ser defensor de derechos humanos, puede argumentar que es legal mantener en prisión a una persona detenida arbitrariamente. Calificar una detención como arbitraria es sinónimo de exigir su liberación inmediata”, agregó Bukele.

El gobernante salvadoreño recalca que al asegurar que los arrestos han sido “sin garantías mínimas y sin el debido proceso” es como obligar a que tales reos sean soltados en el acto.
“Por cierto, también dice que encarcelar a alguien por ser quién es (pandillero) y no por los delitos cometidos es una violación a sus derechos humanos; es decir, que si alguien es pandillero y tiene tatuado MS13 en la frente, no puede ser detenido por eso, sino que deben probársele otros delitos, ya que no se puede ‘penalizar al autor por ser quién es’, como si ser pandillero fuera un derecho de identidad”, añadió.
Dicho informe citado por Bukele también exige literalmente al Estado de El Salvador: Poner fin al Régimen de Excepción, derogar la legislación penal, procesal penal y procesal juvenil que lo acompañan y sacar a la Fuerza Armada de la seguridad pública.
“De verdad me alegra que se hayan quitado totalmente la máscara; así todos, dentro y fuera de El Salvador, pueden ver claramente los objetivos de estas organizaciones, que no son más que los bufetes legales internacionales del crimen. Su objetivo es claro: quieren ver caos en nuestros países”, concluyó Bukele.


