Por Mario Guevara/MGNews
Las autoridades estadounidenses arrestaron a dos personas nativas de Venezuela que tenían un negocio redondo con una connacional suya.
La detención de Carleana García y Carlos Medina Puche, ambos de 24 años, se produjo la semana pasada en el estado vecino de Florida.
De acuerdo con los reportes oficiales, este par de presuntos hampones se dedicaban al proxenetismo.
Supuestamente tenían sometida bajo la fuerza a una chica venezolana, a quien trajeron a este país con engaños.
Todo quedó al descubierto la semana pasada cuando un grupo de detectives de la localidad de Miami Beach les montaron una trampa.
Los investigadores respondieron a un aviso en línea en donde se ofrecía abiertamente placer sexual y “servicio completo”.
Los suramericanos cayeron ‘redonditos’
El anuncio estaba colocado en el sitio web: Listcrawler.com, que suelen usar en Florida para ofrecer servicios sexuales, a pesar de que es algo ilegal.
Publicaron un número telefónico y uno de los policías encubiertos solicitó el servicio. Acordaron de verse en un motel y ambas partes llegaron puntuales.
Cuando acorralaron a la chica, ella les confesó que la estaban obligando a hacer eso desde que emigró al país.
De inmediato procedieron a arrestar a ambos sospechosos que la estaban esperando afuera del hospedaje en un vehículo.
Ellos tres se conocían desde Venezuela. Los detenidos emigraron primero y luego la convencieron a ella de que se viniera a pedir asilo aquí, prometiéndole que le apoyarían en todo.
Lo que nunca le dijeron es que pretendían vender su cuerpo por $500 y que le quitarían más de la mitad solo por conseguirle potenciales clientes.
Al parecer nunca se les opuso porque temía que le hicieran algo a sus parientes en Venezuela.
García y Medina enfrentan cargos graves de tráfico de seres humanos e inducir a una víctima a actos de prostitución.

