Por: Mario Guevara/MGNews
Un matrimonio que residia en Estados Unidos y que por razones de fuerza mayor fue a parar a su natal Guatemala, fue ultimado esta semana.
Hacía apenas unas semanas que el señor Nixon Giovanni Pérez, de 43 años, había llegado a su país tras ser expulsado por el Gobierno de Estados Unidos.
Días después, su esposa, Glendy Marisol González, de 20 años, decidió auto deportarse para reencontrarse con el amor de su vida.
La mujer no regresó sola, sino que lo hizo junto a sus tres hijas menores de edad, quienes hoy han quedado huérfanas.
Glendy salió de Estados Unidos y dejó abandonado el proceso de asilo que habían solicitado cuando llegaron a territorio estadounidense, luego de ver que su pareja había sido deportada.
Lo que jamás pensó es que tan rápido serian ultimados por desconocidos, quienes llegaron hasta su hogar para matarlos.
Dejaron con vida a la pequeña
Los cadáveres de las víctimas fueron hallados por varios de sus vecinos quienes llegaron a indagar tras escuchar el llanto de la bebé de la pareja quien sobrevivió más de 20 horas junto a los cuerpos de sus padres.
Según los allegados de los occisos, ellos habían huido del país precisamente por el alto nivel de inseguridad y su temor de volver porque les podía pasar algo se hizo realidad.
Ambos perecieron a causa de balazos y fueron dejados atados de manos en un predio en un campo de azúcar ubicado en Retalhueleu. A él le dieron un tiro de gracia en el cuello y a la mujer en la cabeza.
Afortunadamente los hijos mayores de la pareja no estaban con ellos en ese trágico momento.



