El día comenzó como cualquier otro, pero rápidamente se convirtió en un día movido para los agentes del Condado De Marion en Florida.
Y es que los uniformados atendieron varios reportes que acabaron en arrestos por violencia doméstica, violaciones de fianza y órdenes judiciales pendientes.
Uno de los primeros en actuar fue el agente Ribble, quien acudió a una casa por un disturbio.
Allí encontró a una mujer que contó haber sido golpeada por Phillip Bayman durante una discusión. Cuando intentó llamar al 911, él le quitó el teléfono.
Por suerte, un testigo vio cómo Bayman la arrastraba de nuevo hacia la casa y avisó a las autoridades. Bayman fue arrestado poco después.
Un sujeto reincidente
Por su parte, la agente Mullins llegó a otra vivienda por una posible violación de condiciones de fianza.
Al llegar, se topó con Austin Brooker, quien confesó que sabía que no debía estar allí tras salir de la cárcel el 10 de mayo. Terminó de nuevo tras las rejas.
En otro caso, el agente Cetin investigaba una discusión doméstica y confirmó que Charlie Sanders había golpeado a la víctima, quien tenía heridas visibles.
Sanders lo admitió y, como ya tenía antecedentes, fue acusado de un delito grave.
El agente Childress también tuvo trabajo: fue a una dirección para verificar una orden pendiente.
Ahí encontró a Alan Preston, quien debía presentarse en corte por manejar con la licencia suspendida. Fue arrestado sin problemas.
Le pegó a un viejito
Y para cerrar el día, el agente Diley recibió información sobre James Etheridge, buscado por agresión a una persona mayor, privación ilegal de libertad y manipulación de testigos.
Etheridge intentó escapar y hasta dio un nombre falso, pero no logró engañar a los agentes. Fue arrestado tras una breve búsqueda.
Cada uno de estos arrestos demuestra el esfuerzo diario de los oficiales por mantener segura a la comunidad, incluso cuando el día comienza como cualquier otro.




