Por Alondra Madrigal/MGNews
Oficiales del Departamento de Policía de Kennewick, en Washington, observaron una escena inusual en la intersección de W Canal Drive y W Quinault Avenue.
Eran alrededor de las 11:39 p.m. cuando un vehículo Toyota Camry color azul claro circulaba lentamente por la vía pública sin las llantas delanteras, dejando visibles daños significativos en la parte frontal.
El automóvil avanzaba con dificultad, provocando un fuerte ruido al rozar directamente contra el pavimento, lo que llamó inmediatamente la atención de los oficiales que realizaban patrullajes rutinarios en la zona.
Los agentes decidieron efectuar una parada de tráfico preventiva para investigar la situación y asegurar la seguridad a los otros conductores y pasajeros.
Al acercarse, identificaron al conductor como Alex Mendoza, un joven hispano de 20 años, residente del área.
Durante la conversación inicial, los oficiales detectaron signos claros de intoxicación por alcohol en Mendoza, incluyendo dificultades para expresarse claramente y mantener equilibrio, además del fuerte olor a bebidas alcohólicas proveniente del interior del automóvil.
Mendoza fue detenido de inmediato bajo sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol (DUI).
Venía de estrellarse con un edificio
Posteriormente, al continuar las investigaciones, se descubrió que minutos antes había protagonizado un accidente de tránsito en Columbia Park.
Había chocado con una propiedad pública y abandonado el lugar inmediatamente después.
Las autoridades determinaron que, tras la colisión, Mendoza continuó conduciendo su vehículo severamente dañado hasta ser detenido por los agentes a pocas cuadras del lugar del incidente.
La investigación reveló evidencias suficientes para confirmar su implicación directa en el choque y su posterior fuga del lugar.
Alex Mendoza fue trasladado y fichado en la Cárcel del Condado de Benton, enfrentando cargos por conducir bajo la influencia del alcohol y abandonar la escena de un accidente con daños a propiedad.
La policía local ha reforzado su llamado a la comunidad para evitar situaciones similares, reiterando que manejar en estado de ebriedad pone en riesgo la vida de conductores, pasajeros y peatones inocentes.
El caso de Mendoza continúa bajo investigación, y las autoridades recomiendan a cualquier testigo del incidente comunicarse con el Departamento de Policía de Kennewick para aportar información adicional.



