Verónica Arnold es una agente policial de la ciudad de Lilburn, en Georgia, que los últimos días ha estado en el ojo del huracán.
La oficial que es nativa de México, pero que obviamente ya es ciudadana estadounidense; publicó recientemente un video en sus redes sociales.
En dicho video, ella le daba palabras de aliento a nuestra comunidad latina y la animaba a seguir confiando en las agencias locales de la ley.
En especial, destacó que su departamento no cooperaba con los agentes de Inmigración al entregarle a personas por el simple hecho de ser indocumentadas.
También dejó el claro de que ella y sus compañeros de la policía de Lilburn no habían participado en ninguno de los operativos recientes de ICE en su zona en donde fueron arrestados varios inmigrantes.
Verónica sostuvo además que ellos ni siquiera se habían enterado y que desconocían tales movimientos puesto que son agencias completamente independientes.
Su mensaje fue bien recibido por nuestra comunidad hispana que le agradeció la aclaratoria y justo en el momento en que más lo necesitaba, pues las redadas de ICE comenzaban a ponerse candentes a nivel nacional.
Su mensaje fue alterado por racistas
Lo que la respetada y querida oficial Verónica Arnold jamás se esperaba era que sus palabras fueran tomadas por personas cuyo corazón está lleno de racismo por la gente que es diferente a ellas.
Esos odiosos comenzaron a enviarle mensajes al Departamento de Policía de Lilburn en sus redes sociales y por correo electrónico pidiéndole a los jefes de la funcionaria que la investigaran.
También pusieron publicaciones en sus cuentas personales alegando que Arnold era una infiltrada que protegía a ‘ilegales y criminales’ en Georgia.
Y hasta llegaron al punto de llamar al 911 para denunciarla y pedir que tomaran acciones en su contra por estar del lado de los delincuentes.
La policía tuvo que dar una declaración
Ante esa serie de ataques públicos y privados que ese grupito de revoltosos que creen que todos los latinos somos unos criminales, las autoridades de Lilburn tuvieron que expresarse.
Dijeron por medio de un comunicado que lamentaban que los comentarios de su empleada se hubieran mal interpretado y aclararon que su agencia SÍ coopera con Inmigración en la tarea de reportar extranjeros que cometen delitos cuando así lo amerita.
Desde ese instante, las cuentas públicas en TikTok e Instagram que Verónica había creado para mantener informada y educada a nuestra comunidad sobre las leyes y muchas cosas favorables desaparecieron.
En dichas redes sociales ya había ganado decenas de miles de seguidores por el contenido tan bueno y positivo que publicaba casi a diario.
Todo indica que ella se vio forzada a cerrarlas ante la presión que esos radicales le hicieron. Se desconoce si fue por orden de sus superiores y si además recibió algún tipo de amonestación o castigo por ese video.
MGNews la buscó para una entrevista y ella solo dijo que por el momento no tenía ningún comentario que hacer al respecto. Es obvio que no puede hablar, pero sí debe saber que nuestra gente la extraña y la apoya al 100 por ciento.
Y que estamos seguros de que ella no ha hecho nada malo y que es una víctima más de todo el odio que ahora mismo está esparciéndose en todo Estados Unidos por muchos de los que se creen dueños no solo de este país, sino del mundo entero.




