La tragedia ha estremecido a la comunidad hispana en Houston tras la muerte de Julian Guzmán, un niño de 11 años, quien fue asesinado a tiros mientras jugaba al tradicional “toca y corre” la noche del sábado 30 de agosto.
El hecho
Según el Departamento de Policía de Houston (HPD), el tiroteo ocurrió alrededor de las 10:55 p.m. en la cuadra 9700 de Racine Street. El niño fue trasladado de urgencia a un hospital tras recibir un disparo en la espalda, pero fue declarado muerto al día siguiente, el domingo 31 de agosto, cerca de las 2:00 p.m.
El sospechoso
El presunto responsable fue identificado como Gonzalo León Jr., de 42 años, quien ya enfrenta un cargo de asesinato en la Corte Criminal de Distrito 177 del Condado de Harris.
Inicialmente, Gonzalo fue detenido en el lugar de los hechos poco después del tiroteo, pero fue liberado tras un primer interrogatorio. Sin embargo, volvió a ser arrestado una vez que se confirmó la muerte del menor en el hospital, informó el sargento de homicidios de HPD, Michael Cass, en una conferencia de prensa.
Cómo ocurrió
De acuerdo con la investigación preliminar, Julian y al menos dos amigos estuvieron recorriendo el vecindario, tocando timbres o golpeando puertas y luego huyendo. Testigos señalan que, tras golpear la puerta de León, los menores salieron corriendo por la calle.
Julian logró correr alrededor de una cuadra antes de colapsar en medio de la calle, donde finalmente fue auxiliado y llevado al hospital.
Justicia en proceso
El 2 de septiembre, agentes del equipo SWAT y de la unidad CAT de HPD arrestaron formalmente a Gonzalo León, quien ahora permanece en la cárcel del Condado de Harris.
El caso ha generado una fuerte indignación, no solo por la corta edad de la víctima, sino también porque lo que parecía un juego infantil terminó en tragedia. La comunidad hispana exige justicia para Julian y un alto a la violencia que arrebató la vida de un niño inocente.




