Por Alondra Madrigal/MGNews
Un sacerdote católico acaba de perder su ciudadanía estadounidense y ahora aguarda la deportación, luego de que las autoridades de este país se dieran cuenta de que es un gran mentiroso.
Resulta que el hombre que pasó a ser indocumentado es Jorge Antonio Vélez López, un colombiano que se hizo ciudadano de EE. UU. en base a mentiras.
Una investigación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) resultó en la condena del ahora excura de 69 años, por haber cometido fraude migratorio.
Vélez, quien ya había sido condenado previamente por abuso sexual infantil en Alexandria, Louisiana, recibió una sentencia de un año de prisión, ahora está a punto de ser deportado.
El imputado ingresó a Estados Unidos en 2003 con una visa especial para trabajadores religiosos y el 15 de mayo de 2007 solicitó la residencia permanente ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración.
En esa oportunidad declaró bajo perjurio de que nunca había cometido ningún delito grave y obtuvo la ‘Green Card’ unos meses después.
No le bastó con eso y buscó el pasaporte gringo
El 11 de marzo de 2013, Vélez solicitó la ciudadanía estadounidense y, nuevamente mintió bajo juramento al negar haber cometido previos.
Tras otra entrevista el 23 de mayo del mismo año repitió estas afirmaciones bajo juramento y obtuvo la ciudadanía estadounidense.
Posteriormente, el 27 de septiembre de 2013, solicitó un pasaporte estadounidense, asegurando nuevamente bajo perjurio que su documentación era verdadera.
“Vélez mintió para ocultar sus crímenes y obtener la ciudadanía, pero logramos identificarlo y ponerlo ante la justicia”, comentó Scott Ladwig, director interino de ICE en Nueva Orleans.
Hasta ahora nadie se explica cómo es que el sujeto logró burlas los controles cuando ninguna autoridad se dio cuenta de que en 2020 había sido acusado de delitos sexuales en perjuicio de menores.
Fue arrestado inicialmente el 19 de febrero de 2020 en el condado de Howard, Maryland, tras ser denunciado por un niño y el 14 de mayo de 2021 se declaró culpable de tales cargos graves.
Dichos ultrajes ocurrieron desde junio de 2003 hasta junio de 2009, mientras que el suramericano ejercía como sacerdote.
Valiéndose de su influencia, poder y autoridad pisoteó la dignidad de una criatura inocente que una vez se convirtió en adolescente, rompió el silencio.
Fue entonces que ICE se enteró que él había obtenido la ciudadanía al proporcionar información falsa a autoridades inmigratorias, por lo cual decidieron revocársela e ir tras él para removerlo del país.


