Por: Redacción MGNews
Una mujer de Georgia se declaró culpable del asesinato de una niña de dos años cuyos restos fueron encontrados en su apartamento ocultos dentro de un contenedor de plástico, informaron el lunes las autoridades.
Por el crimen, Phillissa Diallo, de 44 años y residente de Canton, fue sentenciada a 37 años de prisión, de los cuales deberá cumplir los primeros 21 años tras las rejas, anunció la fiscal de distrito Susan K. Treadaway.

Diallo se declaró culpable de asesinato en segundo grado, además de cargos de crueldad infantil y ocultamiento de una muerte, por el crimen de Alyssa Rose Davis ocurrido en 2022.
Los restos mutilados de la niña fueron encontrados dentro de un contenedor de plástico que contenía una sustancia salina y que estaba oculto bajo otros artículos en un armario de su apartamento en ubicado en Hearthstone Landing Drive, en Canton.
El Departamento de Policía de Canton comenzó a investigar el caso el 14 de diciembre de 2022, después de que Diallo acudiera a la estación de policía para reportar que había una niña fallecida en su apartamento.
Una autopsia determinó que la menor murió a causa de “cantidades letales de acetaminofén y difenhidramina”. No fue posible determinar la fecha exacta de la muerte, pero la última vez que se tuvo constancia de que Alyssa estaba con vida fue el 8 de diciembre, seis días antes de que la mujer presentara el reporte.

La pequeña había estado bajo el cuidado continuo de Diallo durante más de dos semanas, según las autoridades. Los videos de la cámara de seguridad Ring, recopilados por la policía, sugerían que Diallo había dejado a la niña sola en el apartamento durante periodos prolongados.
Aunque la madre de la niña había mantenido un contacto regular con Diallo, desconocía el fallecimiento de su hija hasta que fue notificada por las autoridades.
“En lugar de tomar medidas para preservar la salud y el bienestar de la niña, la acusada demostró una negligencia deliberada. Posteriormente, tomó medidas macabras e inimaginables para ocultar su muerte”, declaró la fiscal adjunta, Rachel Hines.

