Por Alondra Madrigal/MGNews
Una señora de 53 años está tras las rejas tras elaborar un escalofriante plan: conducir desde Alabama hasta Florida para abusar sexualmente de un chico.
Las autoridades aseguran que la arrestaron en pleno acto, pero los mensajes de texto que envió son tan perturbadores que dejarán a muchos sin palabras.
Todo comenzó el pasado 29 de marzo, cuando los agentes del Sheriff del Condado de Walton recibieron una alerta, en una casa en Phoenix Street.
La denuncia decía que un adolescente estaba bebiendo y fumando en compañía de una fémina adulta.
Al llegar, los oficiales se encontraron con Tracey Heinfeld, una mujer de Leeds, Alabama, que aseguró haber viajado hasta Orange Beach solo para “verificar el bienestar” de un amigo de su hijo.
Pero el joven, visiblemente asustado, confesó a los agentes que Heinfeld lo estaba acosando para tener relaciones sexuales con él.
Para probarlo, mostró conversaciones explícitas en su teléfono, donde la mujer escribió: “Voy a verte. Ya estoy a mitad de camino”.
“¿Quieres ir a un club? Tal vez te compre una bebida, te emborrache y abuse de ti… O quizás no. Quizás solo te vea y me vaya”.
Al parecer le traía muchas ganas al menor
Aunque Tracey borró parte de los chats, los investigadores recuperaron los mensajes eliminados de su teléfono, los cuales coincidían palabra por palabra con los del menor.
En uno de ellos, el chico le suplicó “no vengas, no quiero verte”. Pero ella ignoró sus súplicas y fue igual.
La presunta pedófila fue arrestada de inmediato por solicitar sexo a un chico mediante dispositivos electrónicos, viajar para cometer abuso sexual, acoso cibernético, y manipulación de pruebas.
Actualmente, está en el Centro de Detención de Walton con una fianza fijada en $500,000 y de momento, nadie ha pagado por ella.
Lo más alarmante, Heinfeld admitió que obtuvo la ubicación del menor a través de Snapchat. Esto abre un grave debate sobre la seguridad de los jóvenes en redes sociales.



