Por: Mario Guevara/MGNews
La Policía del condado de Gwinnett, en Georgia, arrestó esta semana a Dorin Lupas, de 33 años, como sospechoso de múltiples cargos graves relacionados con un accidente fatal.
Lo acusan de feticidio vehicular en primer grado, de haber lesionar gravemente a dos personas con su vehículo y de efectuar carreras ilegales en la carretera, así como de conducción temeraria, exceso de velocidad y no mantenerse en su carril.
Las víctimas en este caso son un matrimonio residente de Duluth y su pequeño hijo que todavía no había nacido.
Ese fatídico día de la colisión, Symeon y Samantha Izaguirre se dirigían hacia un centro comercial a efectuar unas compras.
De repente, tuvieron la desgracia de estrellarse con un auto que conducía a casi 100 millas por hora, en una zona de 45mph, lo que les cambió la vida para siempre.
La pareja se disponía a girar hacia Satellite Boulevard cuando, según los reportes oficiales fueron impactados violentamente por un Mercedes-Benz que circulaba a excesiva velocidad.
Ella estaba en su sexto mes de gestación
A raíz de ese fuerte choque, la pareja sufrió graves lesiones, por lo que fueron a parar a una sala de emergencia.
Tuvieron fracturas en diversas partes del cuerpo, pero la peor parte se la llevó Samantha, quien tenía 24 semanas de embarazo.
Y es que los médicos no pudieron salvar la vida de su bebé, un niño que se llamaría Zion y que el matrimonio esperaba con muchas ansias y todo el amor del mundo.
Hasta el día de hoy, Samantha enfrentando un largo proceso de recuperación y ha quedado en silla de ruedas, aunque los médicos esperan que pueda volver a caminar pronto, y que en un año esté mejor.
Debido a esta crisis, Symeon se vio en la necesidad de dejar de trabajar para dedicarse a cuidarla y acompañarla en todas sus citas médicas.
Perdón en medio del dolor
A solo semanas de esa tragedia vial, el caso dio un giro inesperado, pues tras el arresto del imputado, la pareja decidió hacer algo impensable.
Decidieron perdonarlo, en medio de ese dolor difícil que los embarga, algo que quizá la mayoría de las personas quizás no tendríamos el valor de hacer.
“Lo perdonamos y no le deseamos nada malo”, indicó Symeon, que además espera que lo que les ocurrió a su familia sirva como ejemplo a todos esos irresponsables que suelen convertir las calles en pistas de carreras, acción que puede desgraciar la vida de cualquiera.




