Por: Alondra Madrigal /MGNews
60 Días Tras las Rejas
“Hola mi gente linda, espero que estén muy bien. Les cuento que hoy cumplo 60 días tras las rejas. Han sido dos meses tediosos y muy largos de los cuales puedo decirles que estoy con trastornos de sueño. Las pocas horas que duermo, me despierto asustado con pesadillas horribles, pero hay algo bueno que estoy sacando de esta amarga experiencia; y es que estoy ejercitando el don de la paciencia. Es algo que pensaba que mi Creador me había negado cuando me dio la vida”.
Nostalgia por el Periodismo y la Familia
“También quiero decirles que extraño mucho el trabajo que hacía para mantenerles informados todos los días pero aún más, a mi familia. El gobierno sigue empeñado, no solo en deportarme, sino también destruirme como persona. Más adelante les daré los detalles”.
Fe y Confianza en la Defensa Legal
“Mientras tanto, sigo con fe en Dios Todopoderoso y confiando también en mis abogados, Diaz y Gaeta, que mi Señor les dará las herramientas necesarias para poder defenderme. Humanamente, creo que todavía faltan varios meses preso, pero sé que Cristo puede hacer un milagro sobrenatural en cualquier momento”.
El Costo Económico y Emocional
“Espero que así sea, ya que lo que estoy pasando es un desgaste tanto moral como económico. Gasto un promedio de $200 semanales, tanto para hacer llamadas telefónicas como para ordenar comida y accesorios que uso a diario”.
Comparación con Casos de Ciudadanos Estadounidenses
“Duele saber que a los criminales, que son ciudadanos estadounidenses, se les permite salir bajo fianza y pelear sus casos en libertad. A uno como inmigrante lo tienen preso por el simple hecho de no ser de aquí. Vean, por ejemplo, el tipo puertorriqueño que le quitó la vida a un guardia del Consulado de Honduras. Anda libre como si nada. Y el otro individuo que, a sangre fría, mató a un padre mexicano durante un baby shower en Norcross. Pasó meses cómodo en su casa durante todo el proceso de su juicio hasta que fue encontrado culpable”.
“Es nuestra triste realidad actual, pero aún así confío en que a los Estados Unidos todavía le queda algo de las palabras de ‘justicia”.
“Gracias a Dios y a todo el publico por estar pendiente de mi caso. Dios me los cuide y por favor manténganse en alerta de la gestapo moderna”.




