La Asociación de Educadores del Condado de Gwinnett, en Georgia, le hizo ver esta semana al alguacil de la localidad de cuán angustiados están por sus acciones.
La entidad le envió una carta a la Oficina del Alguacil exigiéndole que haga una pausa a la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Y es que los docentes consideran que dicha relación está generando un impacto directo en la asistencia escolar y el bienestar emocional del alumnado.
La misiva estaba dirigida directamente al Sheriff Keybo Taylor y alega que han tenido miles de deserciones de estudiantes.
Afirman que son demasiados menores ya los que han dejado de asistir a sus clases o se han retirado de las escuelas desde que ICE empezó a acorralar a sus padres el año pasado.
“Ya es hora de un merecido cese“
La asociación solicitó una moratoria mientras que el Estado evalúa el efecto de las redadas en los planteles educativos.
“Los continuos operativos de ICE en nuestro condado hacen que todos nos sintamos menos seguros”, indica la carta.
“La presencia de agentes federales enmascarados que no andan debidamente identificados en nuestras comunidades expone a grave riesgo a estudiantes y maestros”, agrega.
Además, la agrupación de educadores de Gwinnett calificó las acciones de ICE como “inconcebibles” y afirmó que están causando un gran generado daño psicológico y afectando el rendimiento académico de los niños.
Sostienen que es cruel someter a estudiantes a eventos traumatizantes que impactan su salud mental y que eso solo agrava la ya alta crisis de alfabetización en Georgia.
Al parecer a Taylor le gusta cooperar con ICE
Los maestros no son los primeros que le han pedido al Sheriff que deje de cooperar tanto con ‘La Migra’.
El año pasado diversos activistas, líderes comunitarios y hasta un par de legisladores estatales se lo solicitaron.
Pero el Alguacil Taylor defendió públicamente el acuerdo que su agencia tiene con ICE de seguir reportando y entregando a todo indocumentado que cae en su precinto.
Y lo ha dejado demostrado, pues hasta la fecha ya son cientos de foráneos los que ha pasado a manos de Inmigración para que sean deportados del país, algo que juró que jamás haría cuando se postuló para el puesto y reemplazar al anterior sheriff, el republicado Butch Conway.




