Por Mario Guevara/MGNews
Un hombre de origen hispano y que pretendía “auto deportarse” a México abandonando Estados Unidos voluntariamente, no se pudo salir con la suya.
Y es que Eduard Steven Quiñones, de 31 años, no quería irse para hacerle caso a la orden del presidente Donald Trump de salir del país por cuenta propia.
Lo que al parecer pretendía es evadir a la justicia, pues en la ciudad de Oakwood, Georgia, donde antes residía, lo habían denunciado por abuso sexual infantil.
Dos niñas de 12 y 15 años lo acusaron ante las autoridades de haberlas manoseado y obligado a hacerle cosas indecentes.
Cuando el sospechoso se enteró que lo delataron, se desapareció. Huyó del estado y nadie más volvió a saber de él.
Lo cacharon en Texas cerca de la frontera
Pero el pasado 2 de abril, agentes de la Patrulla Fronteriza lo localizaron sin querer cuando vieron que trataba de entrar a México por un punto ciego.
Tras interrogarlo, se dieron cuenta de que su afán de irse era porque tenía cuentas pendientes con la justicia en Georgia.
Fue apresado de inmediato y la policía de Gainesville pidió su extradición y esta semana lo regresaron acá.
El hispano enfrenta cargos de abuso sexual infantil (child molestation) asalto agravado, agresión sexual agravada y todo en perjuicio de menores de edad.
Se encuentra recluido en la prisión del Condado de Hall sin derecho a salir libre bajo fianza.
El teniente Kevin Holbrook explicó que le Estaban pisando los talones a este sujeto desde enero de 2025.
Se cree que los delitos los cometió entre el 1 de agosto de 2017 y el 1 de abril de 2018.


