Por Alondra Madrigal/MGNews
Con la nueva administración de Trump y una cuota de 1,500 detenidos al día que aún no han logrado alcanzar, las autoridades federales han estado atrapadas en un eterno juego del gato y el ratón.
Y es que hay ciertos delincuentes que se burlan constantemente las leyes fronterizas de Estados Unidos.
A pesar de los esfuerzos intensificados por reforzar la seguridad y endurecer las medidas de deportación, algunos individuos continúan evadiendo a las autoridades y reingresando ilegalmente al país.
Para muestra un botón: El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) deportó a Baltazar Pantoja Calderón, un delincuente convicto de 43 años que ha sido expulsado en ocho ocasiones.
Esto tras cumplir con condenado por secuestro y otros delitos graves en la unión americana.
Este individuo ha ingresado ilegalmente al país al menos ocho veces. En cada ocasión fue detenido por las autoridades migratorias.
¿Qué tanto es lo que ha hecho Pantoja?
El mexicano tiene un gran historial criminal, como por ejemplo el haber participado en un secuestro el 12 de mayo de 2010.
Además de conducir en estado de ebriedad el 29 de mayo de 2008 y resistencia al arresto el 10 de marzo de 2025, entre otros.
De todas esas ocasiones ha sido deportado, pero el muy osado siempre se atreve a regresarse, antecedentes que reflejan un patrón continuo de comportamiento criminal y un desprecio reiterado por las leyes del país, según las mismas autoridades federales.
Funcionarios de ICE han enfatizado que este caso es un ejemplo de los desafíos persistentes en la aplicación de la ley de inmigración y deportación.
“La completa falta de respeto por nuestro sistema legal que este extranjero criminal ha mostrado durante los últimos 25 años, desafortunadamente, se ha vuelto más común en tiempos recientes”, declaró Bret Bradford, director den Deportación de ICE en Houston, Texas.
“Pero estamos unidos en nuestra determinación de recuperar la soberanía sobre nuestra frontera sur al trabajar en conjunto para remover a estos criminales peligrosos de nuestro país y restaurar la ley y el orden en nuestras comunidades”, agregó el funcionario.
A medida que las políticas migratorias continúan evolucionando, las autoridades reafirman su compromiso con la seguridad nacional y la protección de las comunidades estadounidenses.
Confían en que lo lograrán al asegurarse de que quienes infringen las leyes sean identificados y procesados conforme a las normativas recientes.



