El pasado 13 de mayo, el Departamento de Policía de la ciudad de Doraville en Georgia, rindió homenaje a la memoria del investigador Hugo Arango.
Esto como parte de una honra a su memoria al cumplirse 25 años desde que perdió la vida en cumplimiento del deber mientras servía a su comunidad.
A pesar del paso del tiempo, la presencia de Arango sigue viva dentro de esa agencia de la ley, según dijeron las fuentes policiales.
Su retrato en el vestíbulo y la fotografía junto a la puerta trasera son recordatorios constantes del hombre que entregó su vida por proteger a los demás.
Su imborrable legado permanece intacto en la memoria colectiva de sus compañeros.
“Hugo fue más que un compañero de trabajo. Fue un amigo, un protector y un servidor público comprometido”, expresó la policía de Doraville en sus cuentas en las redes sociales.
“Fue más que un oficial de policía: fue hijo, hermano y tío”, agregaron por medio del escrito.
Arango era reconocido por su vocación de servicio y su calidez humana, el investigador hispano representó los valores más nobles del uniforme.
¿Qué pasó con el verdugo del oficial?
Su trágica muerte marcó un momento doloroso en la historia de la ciudad. pero su vida sigue siendo una fuente de inspiración para quienes continúan su labor con honor.
A 25 años de su partida, su sacrificio sigue grabado en los corazones de quienes lo conocieron, y en el espíritu de un policial que aún se guía por su ejemplo de valentía, servicio y humanidad.
Álvaro Bautista Ramírez fue arrestado unos días después del crimen del agente Hugo.
Lo encontraron en el condado de Cherokee, al noroeste de Atlanta y fue sentenciado a cadena perpetua.
En ese violento altercado fue gravemente herido David Contreras, el gerente del nightclub Eclipse, donde Arango prestaba seguridad.



