Por: Mario Guevara/MGNews
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció esta semana el comienzo de una operación a gran escala a nivel nacional para capturar a cierto grupo de inmigrantes en específico.
No se trata de determinada nacionalidad, tampoco de un grupo en particular al que le acaban de suspender un beneficio migratorio, sino de otros que, según el Gobierno federal, se burló del sistema de asistencia pública.
Irán por aquellos de hicieron cualquier tipo de fraude para acogerse al programa de Supplemental Nutrition Assistance Program (SNAP).
Ya varios han sido arrestados por esta causa y la idea de las autoridades es hacerlos pagar por aprovecharse de beneficios que debían ser exclusivos de ciudadanos estadounidenses que están en extrema necesidad.
“Los extranjeros ilegales que en primer lugar entraron aquí sin tener derecho y que para colmo, comenzaron a exigir beneficios como el SNAP y otros del welfare, los cuales están reservados para nuestros ciudadanos solamente”, aseveró el secretario de DHS, Markwayne Mullin.
“Aunque no sean delitos violentos, causan devastación y graves consecuencias a la economía del país y el bolsillo de los contribuyentes”, agregó el alto funcionario.
“Todavía faltan muchos”
De acuerdo con Mullin, aunque ya una gran parte de esos “abusadores del sistema” han sido apresados y deportados, ellos son solo una simple gota en esa gran cubeta.
Sin embargi, advirtió que la administración Trump no se detendrá en la meta de identificar y castigar a todos los que hayan hecho fraude.
Se refirió a ciudadanos de Haití quienes además de acogerse a estos beneficios públicos, hasta tuvieron la osadía de ponerse a delinquir.
Lo extraño es que, según los activistas proinmigrantes, las leyes federales siempre han regulado que la ayuda no llegue a manos de indocumentados, y que solo una cantidad limitada de foráneos protegidos con ciertas categorías de estatus temporal calificaban para ellos.



