Jimmy Rolando Paz Pereira salió el pasado sábado de su casa en Kennesaw, Georgia, a hacer unas compras sin imaginarse lo que el destino le tenía deparado.
Y es que apenas había avanzado unas cuantas millas de su vecindario, cuando un par de camionetas con vidros polarizados lo abordaron.
Le prendieron las luces azules similares a las de las patrullas policiales como señal de que debía detener la marcha.
El venezolano de 49 años acató las indicaciones, confiando en que se trataba de policías normales y que todo estaría bien, pero se equivocó, pues eran agentes federales con ganas de deportarlo.
Los funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo pusieron bajo custodia a pesar de que les mostró su permiso de trabajo válido.
Su amigo llegó a asistirlo
Leonard Cárdenas contactó a MGNews para dejarnos saber de qué tras enterarse de la detención de su padrastro, llegó a la sede de ICE en Atlanta a informarles algo vital.
Trató de explicarles de que don Jimmy recibió un trasplante de corazón y que requiere no solo tratamiento constante sino medicamentos especiales a diario.
Lo único que le permitieron es dejarle sus medicinas…
“Él debe tener un control de medicina muy meticuloso y exacto, pero (ICE) solo me permitió entregarlas en el 180 Ted Tuner Drive, aunque no pude verificar que se las hayan dado antes de trasladarlo como me lo comunicaron”, indicó Cárdenas.
“Yo necesito saber porque lo retienen, pues él tiene sus papeles en regla y no hay delitos en su historial. Llamé a varias cárceles y varias veces a ICE, pero nadie me dice nada preciso, solo me dicen que debe firmar su auto deportación”, agregó ante este medio.
Con un futuro incierto
Don Leonard nos contó que está muy angustiado por lo que podría pasarle a su pariente, puesto que no cuenta con más familia en Estados Unidos.
“No tenemos dinero como para pagar abogados, pero se hará todo lo posible, ya que a él constantemente le hacen anualmente cateterismo y cada cierto tiempo exámenes de sangre para ver si hay algún rechazo del corazón”, aseveró.
“Él toma aproximadamente 15 medicamentos por día y la misma cantidad de noche, lo ven directamente en Emory, sus visitas son regulares y no le pueden faltar los medicamentos son antirrechazos”, concluyó.




