Nunca se había efectuado una audiencia judicial con tantos reos simultáneamente.
Esta semana El Salvador volvió a hacer historia, al sentar en el banquillo de los acusados medio millar de presuntos cabecillas de la peligrosa pandilla MS-13.
Los imputados se enfrentaron a la justicia, en una audiencia abierta, donde formalmente fueron acusados de cometer más de 47 mil crímenes a nivel nacional, ordenados o ejecutados directamente por ellos entre 2012 y 2022.
“Durante años, esta estructura ha operado de forma sistemática, provocando temor y luto a las familias salvadoreñas”, indicaron las autoridades salvadoreñas.
Se les imputan los siguientes delitos: homicidios y feminicidios, extorsión y narcotráfico, así como desapariciones y tráfico de armas.
Entre los 487 procesados se encuentra Carlos Tiberio Ramírez Valladares, alias “Snayder de Pasadena”, quien ha sido señalado de ordenar más de 47,000 crímenes durante varios años.
Está siendo enjuiciado por cometer más de 500 homicidios agravados, además de desapariciones y otros crímenes que golpearon a la población salvadoreña.
También está Borromeo Henríquez, alias “Diablito de Hollywood”, quien era uno de cabecillas de la MS-13 y que acumula 598 delitos, incluidos 497 homicidios, así como desapariciones y feminicidios que sembraron temor y violencia en el país.
El otro “líder terrorista” que está en pleno juicio es Dionisio Arístides Umanzor Osorio, alias “El Sirra de Teclas”. Este sujeto está acusado de 126 delitos, entre ellos 106 homicidios, además de secuestro, rebelión y privaciones de libertad, crímenes que marcaron a numerosas familias salvadoreñas.
Todos ellos se encuentran actualmente en la megacárcel del CECOT aguardando la cadena perpetua como castigo por sus fechorías, que por cierto fue otro logro reciente del actual Gobierno, que logró modificar la Constitución para ampliar las condenas a prisión de por vida para quienes cometan cierta clase de delitos.

Bukele defiende sus políticas
Ante ciertos cuestionamientos a nivel internacional sobre esta clase de juicios masivos y otras acciones que implementa durante su mandato, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, salió en su defensa.
“Estos son los presuntos miembros de pandillas de los que hablan algunos medios internacionales. Los mismos a los que ciertas ONG llaman civiles y defienden con tanta insistencia”, afirmó el mandatario por medio de una publicación en sus redes sociales.
“No fueron presuntos pandilleros para sus víctimas. No fueron civiles para las comunidades que vivieron bajo su control durante décadas. No fueron inocentes para las familias que aún lloran a sus seres queridos, asesinados o desaparecidos por estos terroristas”, agregó Bukele.
“Estos 486 terroristas no son delincuentes menores. Son conocidos líderes de pandillas; la mayoría ya ha sido condenada por delitos que cometieron personalmente, incluidos asesinatos, violaciones (a menudo seguidas de asesinato), extorsión y secuestro” …
“Pero este llamado ‘juicio masivo’ el único aspecto novedoso es responsabilizar a los jefes por los delitos cometidos por sus organizaciones. Pero nosotros no inventamos ese principio. Se llama ‘responsabilidad de mando’, y se aplicó en Europa durante los Juicios de Núremberg. Si Europa pudo aplicarlo, nosotros también. No valemos menos que ellos y también tenemos derecho a vivir en paz”, concluyó Bukele.

