Fueron cinco largos años de tortura los que vivió una niña en su propio hogar en Galveston, Texas a manos de su progenitor, quien debía cuidarla y protegerla.
Pero Reymundo SanJuan Pérez tomó el camino equivocado al dejar que sus instintos bestiales se apoderaran de él y comenzara a ultrajar a su pequeña desde que cumplió los 9 años.
Los abusos se dieron entre 2019 y mayo de 2024, cuando la agencia estatal de Protección Infantil fue alertada de un posible acto no solo de pedofilia, sino de incesto.
La investigación determinó que, en efecto, la menor estaba siendo violada en su propio núcleo familiar y Reymundo fue arrestado en el acto.
Esta semana, se celebró el juicio en contra del imputado y tras ser declarado culpable por un jurado de todos los cargos graves que se le imputaba, el juez a cargo del caso emitió sentencia.
A Raymundo le cayó una condena de 99 años de prisión sin posibilidad de salir bajo libertad condicional, lo cual quiere decir que jamás va a recuperar su libertad.
Durante el juicio, la Fiscalía destacó la valentía, fortaleza y serenidad de la víctima al testificar con detalles todo lo que su desalmado padre le había hecho.
Las autoridades calificaron la declaración de la ahora adolescente como clave y determinante para lograr la condena de su agresor.
Nelvis buscaba autodeportarse
En Washington acaba de registrarse la detención de otro hombre, también por un caso similar de incesto.
Se trata de un ciudadano salvadoreño que planeaba regresar voluntariamente a su país y quien fue arrestado por ‘La Migra’ justo antes de abordar al avión.
Agentes federales aprehendieron a Nelvis González Purdencio, de 43 años, en el Aeropuerto Internacional de Dulles, Washington.
El sujeto ya estaba listo para abordar el vuelo que lo traería de regreso a su Pulgarcito cuando fue sorprendido por los uniformados.
Al parecer al centroamericano “se le había olvidado” que tenía una orden de arresto desde hace unos años por haber abusado sexualmente en varias ocasiones de una sobrina de 12 añitos.
Dichos ultrajes presuntamente sucedieron en el condado de Montgomery, Maryland, en plena pandemia (entre 2020 y 2021).
“Esta detención refleja cómo nuestro personal asiste a las víctimas de crímenes, incluyendo a las más vulnerables que son los niños…”
“Nosotros seremos su voz al poner a los autores fugitivos en manos de la justicia”, declaró Christine Waugh, directora de CBP del área del Puerto de Washington DC.
Según las autoridades, este sujeto ya había estado preso antes y fue liberado a pesar de que se encontraba ilegalmente en el país.




