Por: Redacción MGNews
La activista comunitaria Michelle ‘Michi’ Sánchez lanzó esta semana su campaña para comisionada de Trabajo de Georgia, con la promesa de transformar esa agencia en “una poderosa defensora de las familias trabajadoras del estado”.
“La Comisionada de Trabajo de Georgia debería ser más que una persona que maneja papeleo. Debería ser una defensora de las personas cuyo trabajo construye este estado cada día”, declaró Sánchez al lanzar su candidatura el pasado lunes.

Sánchez asegura que durante más de dos décadas, “los políticos de Georgia han ignorado a las familias trabajadoras”.
“La inflación ha aumentado más del 80%, pero nuestro salario mínimo estatal permanece estancado en $5.15 por hora. Los trabajadores solo reciben $7.25 porque la ley federal lo invalida. Mientras tanto, se les roban $450 millones a los trabajadores de Georgia cada año mediante el robo de salarios. Esto no es solo un fracaso político. Es una injusticia”, manifestó Sánchez en un comunicado publicado por su campaña.
La aspirante demócrata ha integrado varias organizaciones comunitaria en el área metropolitana de Atlanta y la zona rural del norte de Georgia, entre ellas New Georgia Project, Poder Latinx, Progressive Turnout Project, Common Cause y CASA in Action.

De llegar al cargo de comisionada del Departamento de Trabajo, Sánchez prometió que utilizará todas las herramientas disponibles dentro de su autoridad e impulsará leyes más estrictas donde sea necesario y destacó los siguientes puntos:
- Combatir el robo de salarios: Ejercer la autoridad de investigación para exponer a los infractores, coordinarse con las organizaciones de trabajadores y la asistencia legal, y denunciar públicamente a los explotadores para que las comunidades sepan quién está robando salarios.
- Priorizar las investigaciones de clasificación errónea de trabajadores: Exigir responsabilidades a los empleadores por obligar a los trabajadores a asumir un estatus falso de “contratista” para evadir beneficios y protecciones.
- Mejorar la tramitación del seguro de desempleo: Garantizar que los trabajadores de Georgia reciban los beneficios a tiempo y con dignidad.
- Ampliar el acceso lingüístico: Proteger a los trabajadores inmigrantes, que representan el 27% de la fuerza laboral de la construcción de Georgia, con información y medidas de cumplimiento en varios idiomas.
- Construir coaliciones: Colaborar con centros de trabajadores, grupos de asistencia legal, comunidades religiosas y propietarios de pequeñas empresas que creen en la competencia justa.
- Abogar por un cambio sistémico: Presionar públicamente a la legislatura para que aumente el salario mínimo de Georgia de $5.15, establezca protecciones integrales contra el acoso a nivel estatal y fortalezca la aplicación de la ley del Departamento de Trabajo.
“Georgia no puede esperar a Washington”, dijo Sánchez. “Bajo la actual administración federal, los trabajadores no pueden depender de la protección federal. Georgia necesita proteger a sus propios trabajadores. Los trabajadores necesitan un comisionado que los vea, los escuche y esté dispuesto a luchar”, agregó.


