La Oficina del Sheriff del Condado de Gwinnett sigue demostrando que la innovación y el compromiso pueden ir de la mano cuando se trata de proteger a los más vulnerables. Su unidad especializada TRACE (Trata y Explotación Infantil) trabaja día y noche para investigar casos de trata de personas, pandillas, delitos de vicio y explotación de menores.
Cada año, TRACE logra rescatar víctimas, reunir familias y poner tras las rejas a los responsables. Pero este año la unidad sumó un refuerzo muy especial: K-9 Dee, una perrita entrenada para detectar dispositivos electrónicos que pueden contener material de abuso sexual infantil.
El “olfato digital” de K-9 Dee
K-9 Dee no busca drogas ni dinero, sino algo mucho más delicado: evidencia escondida en micro-SD, discos duros y otros dispositivos diminutos que podrían pasar desapercibidos. Su increíble olfato puede marcar la diferencia en una investigación, ayudando a los agentes a encontrar pruebas vitales y a proteger a niños en peligro.
El asistente jefe Godfrey lo dijo claro: “K-9 Dee es un recurso extraordinario para el público, porque combate delitos que afectan a los más vulnerables y respalda todo tipo de investigaciones criminales, con especial atención en los crímenes contra menores”.
Una misión que va más allá de los arrestos
La labor de la programa y de la Oficina del Sheriff no solo se trata de capturar delincuentes, sino de algo aún más grande: mantener segura a la comunidad y proteger a quienes menos pueden defenderse. Con K-9 Dee y estrategias innovadoras, Gwinnett envía un mensaje fuerte, la seguridad de los niños y la paz de nuestras familias son una prioridad absoluta.



