La Asamblea Legislativa de El Salvador, aprobó casi de manera unánime hacer otro cambio radical en la Constitución del país.
Se refiere a la imposición de penas más severas para quienes cometan los siguientes delitos: homicidio, violación (sexual) y que sean considerados como terroristas.
Esta nueva imitativa es quizá la más fuerte desde que la misma Asamblea aprobó la posibilidad de reelección presidencial.
El acuerdo de reforma fue aprobado con 59 votos por parte de los partidos Nuevas Ideas, PDC, PCN y ARENA. La representante de Vamos votó en contra.
Todo surgió luego de que el mismo presidente de la república Nayib Bukele indicara en sus redes sociales que este cambio es lo que le conviene a la nación.
“En estos momentos, nuestro gabinete de seguridad está presentando ante la Asamblea Legislativa una reforma constitucional para avalar la cadena perpetua (hasta ahora prohibida por la Constitución) para asesinos, violadores y terroristas”, fue el mensaje de Bukele.
“Veremos quiénes apoyan esta reforma y quiénes se atreverán a defender que la Constitución continúe prohibiendo que asesinos y violadores permanezcan en prisión”, añadió.

¿Represalia por un informe reciente?
El anuncio del Gobierno salvadoreño sobre esta reforma constitucional se dio justo unos días después de la presentación de un informe internacional que prácticamente condena al Estado de El Salvador.
Dicho informe que fue elaborado por el Grupo Internacional de Expertas y Expertos para la Investigación de Violaciones de Derechos Humanos bajo el Estado de Excepción en EI Salvador (GIPES), acusó directamente al Gobierno salvadoreño de estar cometiendo crímenes de lesa humanidad contra población civil.
El Gobierno de Es Salvador no solo ha criticado dicho informe, sino que incluso llegó al punto de señalarlos como defensores directos de criminales.
Bukele incluso cuestionó no solo a esas organizaciones sin fines de lucro y activistas que están detrás de ese reporte, sino que también a los comunicadores, hasta poniendo en duda que sean periodistas al entrecomillarlos cuando se refiere a ellos.

