Por: Alondra Madrigal/MGNews
El reconocido periodista hispano Mario Guevara ha recibido un respiro en medio de su batalla legal. Con la ayuda del Bufete Diaz & Gaeta, el Condado de DeKalb ha retirado los cargos penales que llevaron a su detención inicial el pasado 14 de junio, cuando cubría una protesta contra las políticas de ICE. Sin embargo, el proceso judicial no ha terminado. El Condado de Gwinnett aún mantiene cargos menores en su contra mientras el reportero permanece detenido por autoridades migratorias.
DeKalb reconoce que no había pruebas suficientes
La Oficina de la Fiscal de DeKalb concluyó que Guevara actuó conforme a las órdenes de los agentes durante su arresto. “Después de revisar cuidadosamente la evidencia, incluida la video grabación, determiné que, aunque hubo causa probable para el arresto inicial, la evidencia no es suficiente para sostener una acusación más allá de una duda razonable”, señaló la fiscal Donna Stribling en declaraciones recogidas por el Gwinnett Daily Post.
Llamado a Gwinnett desde organizaciones de prensa
La decisión ha sido bien recibida por defensores del periodismo y derechos humanos. El Committee to Protect Journalists(CPJ), una organización internacional que defiende la libertad de prensa, pidió que el Condado de Gwinnett actúe con la misma responsabilidad
La comunidad no se rinde: Mario sigue en custodia de ICE
Los cargos actuales en Gwinnett son los siguientes: conducción distraída, conducción imprudente y no obedecer una señal de tránsito. Son delitos menores que, según el propio Departamento del Sheriff, aún no han sido formalmente entregados. Por ello, la oficina se ha negado a proporcionar copias de las citaciones o las órdenes.
Tras ser liberado en DeKalb, Guevara fue transferido a custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), donde enfrenta un proceso de deportación. A pesar del contexto legal, la comunidad sigue firme. Para muchos, Mario no es solo un reportero, sino una voz esencial en la cobertura de temas migratorios y de justicia social. Desde distintos rincones del país, periodistas, activistas y ciudadanos continúan exigiendo su liberación.


