El Alaska Summit termina sin avances

·

,

Por: Alondra Madrigal/ MGNews

El esperado encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin, en la base militar conjunta Joint Base Elmendorf-Richardson en Alaska, Estados Unidos, dejó más imágenes simbólicas que resultados diplomáticos.

Una entrada con alfombra roja

Trump esperó a Putin sobre una alfombra roja extendida en la pista de aterrizaje. Cuando el mandatario ruso se acercó, Trump aplaudió. Ambos líderes se dieron un cálido apretón de manos y sonrieron para las cámaras, en una escena cuidadosamente preparada para enviar un mensaje de cercanía.

Una escena de película

En un momento que muchos describieron como “cinematográfico”, Putin aceptó viajar hasta la base en la limusina blindada de Trump, en lugar de hacerlo en su propio vehículo presidencial con placas de Moscú. Las cámaras captaron al presidente ruso sentado en el asiento trasero, riendo mientras el auto se alejaba, en una imagen que rápidamente se volvió viral.

Cambio de postura sobre Ucrania

Poco después del encuentro, Trump cambió su postura sobre Ucrania. En lugar de apoyar un cese al fuego, escribió en redes sociales que la única salida era un Acuerdo de Paz definitivo, no un simple alto al fuego que podría fracasar.

En palabras de varios observadores: “En resumen, el Alaska Summit fue más simbólico que productivo: lleno de esplendor  y protocolo, pero sin progresos reales. Putin obtuvo exposición global y legitimidad, mientras que la diplomacia estadounidense fue cuestionada por la falta de resultados tangibles”.

COMPARTE ESTA NOTICIA