Por Yaris Murcia/MGNews
Humilde, trabajadora y con mucha visión así es una madre salvadoreña que con mucho esfuerzo ha logrado sacar adelante a su familia.
Al menos unos 25 años son los que doña Sandra Rivera ha dedicado a la comercialización de mariscos.
Y afirma no se arrepiente, pues han sido más de dos décadas de bendición; en los que su negocio ha crecido sin comparación.
Camarones, conchas, cangrejos y por supuesto el pescado seco que no puede faltar en esta temporada del año.
Estos son solo algunos de los productos que más se comercializan y que siempre se encuentran en el negocio de doña Sandra.
Y es que, a esta comerciante centroamericana le gusta brindar un servicio completo a sus clientes.

