Por Alondra Madrigal/MGNews
Tras semanas de investigaciones conjuntas y tareas de vigilancia realizadas por detectives se logró desarticular un peligroso grupo criminal.
Se trata de una banda conformada por ciudadanos colombianos que está acusada de llevar a cabo múltiples robos residenciales en una región de Florida.
La investigación reveló que la banda delictiva estaba especializada en ingresar ilegalmente a viviendas y apartamentos.
Elegían particularmente aquellos que eran de dueños de negocios locales que permanecían fuera durante el horario laboral.
Los robos ocurrieron principalmente en los condados de Osceola y Orange. De hecho, las Oficinas del Sheriff de ambos condados estuvieron a cargo de dicha pesquisa.

Se les llegó su día por fin…
El 21 de febrero de 2025, los sospechosos fueron observados ingresando a un complejo de apartamentos ubicado cerca de Universal Boulevard y Sand Lake Road.
Allí, los individuos forzaron la puerta principal de uno de los apartamentos, logrando entrar y robar pertenencias valiosas.
Los detectives, que realizaban vigilancia activa a los sospechosos, los siguieron hasta otro complejo residencial ubicado en la intersección de Vineland Road, donde finalmente los interceptaron y arrestaron.
“Seguiremos trabajando junto a nuestras agencias asociadas para garantizar la seguridad de los residentes en ambos condados”, aseguraron las autoridades por medio de un comunicado de prensa.
Este operativo fue posible gracias al trabajo minucioso de investigación, vigilancia permanente y cooperación interinstitucional”, agregaron las fuentes policiales.
En total, cinco individuos fueron detenidos: dos mujeres y tres hombres, uno de los cuales curiosamente llevaba puesta una peluca para evitar ser identificado.
Los suramericanos enfrentan cargos por robo residencial, hurto mayor en tercer grado y daños criminales a propiedad privada.
Aunque actualmente están acusados por este caso específico, las autoridades anticipan presentar cargos adicionales en su contra por otros robos similares ocurridos recientemente en la región.
Pero ahí no para, en la cárcel se descubrió que dos de los sospechosos tenían órdenes de deportación, por lo que serán entregados a ICE para que culmine su proceso una vez que hayan pagado por sus fechorías estatales.

