Por: María Paula Prieto/MGNews
Un primer tiempo para el olvido en el regreso a casa del Atlanta United. Esa primera mitad terminó con un marcador adverso de 3-1 que dejó helada a la afición del Mercedes-Benz Stadium.
Un equipo que aún no logra encontrarse, que se nota nervioso y sin plan en defensa. Tampoco encuentra con facilidad el camino al gol.
Las desconexiones defensivas permitieron que Real Salt Lake aprovechara cada error. El mediocampo lucía inexistente y las líneas completamente separadas.
Para la segunda mitad las cosas no serían muy diferentes. El equipo se veía nervioso y con pocas llegadas claras al arco rival.
La desesperación comenzaba a apoderarse del juego de Atlanta United. Faltaba claridad táctica y sobrada ansiedad.

Debut de Galarza
Llegó el esperado debut de Matías Galarza esperando que ayudara un poco en el mediocampo. El paraguayo debía ser esa pieza que conectara al equipo.
Sin embargo, el poco tiempo en cancha no le permitió mostrar su verdadero potencial en este primer partido.
A punta de corazón más que de juego, el equipo rojinegro conseguiría el segundo gol. Esto alimentó la esperanza en los espectadores que vinieron a ver al equipo en casa.
Con 6 minutos de adición, el equipo del Tata Martino buscaría igualar el marcador. Sin orden no dejó de insistir en llegar al arco rival.
Pero no sería suficiente. Así se daría la tercera derrota consecutiva para Atlanta United.
El inicio de temporada no puede ser peor: 0 puntos de 9 posibles. Tres derrotas en línea que encienden todas las alarmas.
El Tata Martino enfrenta su momento más difícil desde su regreso al club.

