Agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Nueva York arrestaron a Jaime Manuel Pérez Pérez, un salvadoreño de 42 años acusado en su país de extorsión agravada y amenazas de lesiones.
El hombre, buscado por Interpol con una alerta roja, vivía nada menos que a unos pasos de una escuela secundaria en Brentwood, Long Island.
El 3 de septiembre, tras una parada de vehículo coordinada con ICE y la Patrulla Fronteriza, Pérez fue detenido. Según las autoridades, el hombre, vinculado a la MS-13, pensó que podía pasar desapercibido en EE.UU., pero la justicia lo alcanzó.
“Este supuesto asociado de la MS-13 vivía prácticamente en la puerta de una escuela, como si nada. Los niños merecen ir seguros a clases sin temer lo que se esconde al lado”, declaró Ricky J. Patel, agente especial de HSI Nueva York.
El detalle curioso
El salvadoreño ya había sido detenido en 2019 en El Paso, Texas, al ingresar ilegalmente sin inspección. Tenía un proceso abierto y una audiencia programada para 2026, pero mientras tanto vivía tranquilamente en Long Island.
Ahora permanece bajo custodia de ICE, a la espera de su deportación a su país de origen.
Reflexión crítica sobre prioridades migratorias
Mientras tanto, hay quienes se preguntan: ¿por qué tanto empeño en perseguir a trabajadores en fábricas y plantas de procesamiento de alimentos, cuando los “malos de verdad” como este fugitivo de la MS-13, se paseaban frente a una escuela? Quizás la prioridad debería ser atrapar a los pandilleros y criminales internacionales y dejar en paz a los que lo único que “trafican” son tortillas y panes en sus turnos de madrugada.



