Por: Mario Guevara/MGNews
Las autoridades de Georgia sentenciaron a purgar más de 13 años tras las rejas a un hombre latino que los fines de semana vivía en los centros nocturnos.
Se trata de Alan Castro Hernández, de 27 años y quien residía en la ciudad de Garden City, al sur del estado.
A pesar de que cooperó con la Fiscalía y aceptó el acuerdo de declararse culpable de los cargos, le dieron 160 en una prisión federal por los cargos por posesión de armas de fuego siendo un inmigrante indocumentado y de asalto agravado.
Así lo informó el Departamento de Justicia para el Distrito Sur de Georgia, que llevó el caso de Alan.
¿Cómo es que se metió en este lío?
Los problemas de Alan comenzaron luego de registrarse un tiroteo en marzo de 2025 en las afueras del Emperors Gentlemen’s Club, en el condado de Chatham.
Cuando la policía llegó al lugar encontró en la escena a una persona herida de bala, y múltiples casquillos calibre 9 milímetros.
Tras revisar las cámaras de vigilancia, los investigadores identificaron el vehículo del sospechoso y sus características físicas, por lo que fueron tras él.
Tras ubicar al sujeto, ejecutaron una orden de registro en su vivienda donde localizaron una pistola Glock modelo 48 que al final se probó fue la usada en el incidente en el centro nocturno.
Le encontraron además otras armas de fuego en su posesión. Alan admitió ante los agentes que era el propietario del arsenal, y confesó que había disparado recientemente contra otra persona, pero en defensa propia, lo cual no pudo probar.
Debido a su condición irregular en el país, cuando cumpla con su condena Alan será puesto a disposición de las autoridades migratorias para su deportación.
El fiscal federal a cargo del caso dejó en claro que el acusado conocía muy bien sus acciones y que sabía que le acarrearían severas consecuencias.



